Martes, 21 de Noviembre de 2017

Ni Una Menos recorre América Latina. La importancia definitiva de la lucha feminista.

Domingo, 23 Octubre 2016 18:04

El 19 de Octubre pasado se realizó una movilización que tuvo un alcance regional que, por lo menos para Organización Socialista, es enteramente nueva, además del carácter anticapitalista que tuvieron muchas de las consignas en la movilización en San José.

 

Desde Buenos Aires, Argentina se han desarrollado una serie de movilizaciones contra la violencia a las mujeres, mismas que llevan por nombre “Ni Una Menos”. El 19 de Octubre pasado se realizó una movilización que tuvo un alcance regional que, por lo menos para Organización Socialista, es enteramente nueva, además del carácter anticapitalista que tuvieron muchas de las consignas en la movilización en San José.

En medio de que la crisis del 2008 ha implicado todo un retroceso social en lo que hace a las condiciones de vida de millones en el mundo, las mujeres han llevado la peor parte, al punto que no queda otra caracterización más que barbárico para referirse a la violencia que han sufrido cientos de mujeres en el mundo, asesinadas o violadas. Una brutalidad que no es atendida de ninguna manera por los diversos estados burgueses o sus jefes políticos y que por lo tanto no deja otra opción más que la movilización callejera para denunciar y exigir el cese de la violencia patriarcal.

En horabuena ha aparecido el feminismo callejero, además con manifestaciones regionales y en algunas ciudades europeas. Muy revitalizante, en medio de coyunturas políticas cada vez más a la derecha, el salto a la escena política de miles de mujeres en el mundo. Una energía que puede y debe transmitirse a todos los oprimidos y explotados. Esto, por supuesto, es tarea de la izquierda revolucionaria, en la medida en que mucho activismo pro burgués espera que el movimiento feminista se mantenga alejado de las demás luchas sociales, orientación que debe ser duramente criticada.

En San José, la movilización contó con algunas centenas de mujeres, lo cual es un punto de avanzada si tomamos en cuenta que el feminismo viene de una profunda crisis política y generacional, al punto que su agenda política se había diluido en luchas de caracter lgbt, que no son poco importantes pero no llegan al plano de universalidad de las luchas propiamente feministas.

En este sentido es positivo, en medio del ambiente sororario y luchador de la movilización, la manera en que fue asumida la presencia de OS en la movilización, con un rol en la agitación de la movilización desde una perspectiva internacionalista y feminista y que incluso fue reconocida después, particularmente en la campaña electoral de la FEUCR.

Nos jugamos entonces luchar por un movimiento feminista cada vez más en lucha contra los diferentes gobiernos, cada vez más cercano a a la clase trabajadora, un movimiento feminista que sea paso a paso cada vez más obrero y socialista y en esa medida cada vez más masivo. Es desde este ángulo que Organización Socialista se coloca estratégicamente en el terreno feminista.

Pero también queremos confrontar -de una vez y de manera directa- los prejuicios que algunos sectores del activismo feminista tienen contra la perspectiva del feminismo socialista y el trotskismo en particular. Este activismo es influenciado en nuestro país por figuras como la vicepresidenta Ana Helena Chacón y cuyos referentes teóricos son la teoría queer (con todos sus vacíos conceptuales) lo que introduce una profunda ideología reaccionaria en torno a los objetivos y fines del movimiento feminista.

 

Una crítica al feminismo pro capitalista.

Desafortunadamente estos prejuicios son asumidos sin ningún tipo de criticidad por compañeras honestas, precisamente porque no hay un esfuerzo serio de elaboración de un discurso teórico-político por parte de algunas dirigencias feministas que esperan que el estado burgués resuelva por buena voluntad la violencia de las mujeres. Esta noción es profundamente errada y no toma en cuenta que la violencia a las mujeres inicia precisamente desde el estado burgués, impidiendo el libre ejercicio de las mujeres sobre sus cuerpos -como en el caso del derecho al aborto- que luego se manifiesta en la coexistencia pacífica de las redes de trata y prostitución con el propio estado y que termina en la absoluta desprotección que el estado burgués hace en caso de violencia a las mujeres como en los femicidios y violaciones sexuales.

Este primer rasgo pro burgués tiene después muchas implicaciones prácticas, a las que se une la despolitización generalizada heredada de los noventa, la desaparición de la alternativa socialista de la conciencia de masas y la manera acrítica en que mucho activismo asume estos problemas.

Después de los noventa (década en que la clase trabajadora recibió una derrota que aún es vívida en el inconsciente de masas) la enorme mayoría de las luchas de clases en el terreno que sea, sean obreras, de liberación nacional, democráticas, feministas, ecologistas, han carecido de una alternativa estratégica opuesta al capitalismo, lo que ha hecho que las luchas sociales se hayan dado dentro de los límites impuestos por el capitalismo y el estado burgués.

Ante estas condiciones objetivas de la lucha, muchos individuos han hecho lo que siempre hace la conciencia: hacer de una debilidad una virtud y por ello mismo mucho activismo sólo entiende que tenga sentido luchar dentro de los parámetros del capitalismo, por lo que no ven necesidad de luchar con absoluta independencia de las orientaciones políticas burguesas, mismas que giran en torno a convertir las luchas -las luchas feministas en este caso- en puntos de apoyo para el remozamiento y embellecimiento del estado burgués y sus progenitores: el capitalismo y el patriarcado, así como de sus políticos, como la misma Ana Helena Chacón, lo que en concreto implica olvidar el necesario perfil independiente del gobierno que debe tener toda la lucha social.

Esta pérdida de la independencia política es acompañada por un ataque permanente contra las organizaciones que tengan capacidad de poner en tela de juicio las orientaciones pro burguesas con que muchas dirigentes feministas se sienten contentas y felices en su visión de mundo restringido a hacer potable el capitalismo.

Este ataque no va dirigido contra organizaciones políticas con orientaciones similares, como el PAC o el Frente Amplio, sino que va dirigido contra el trotskismo -y de hecho en la movilización del 19 contra el perfil de OS en la marcha. Este ataque está disfrazado en la idea de que las movilizaciones de mujeres deben ser espacios libres de hombres, pero sobre todo libres de hombres trotskistas. Libre de banderas rojas pero no libre de prejuicios pro burgueses posmodernos y que solo reflejan la fragmentación en la conciencia de masas.

El motivo de este ataque es que solo el trotskismo -en este caso con OS a la cabeza- hereda la visión más estratégica que sobre feminismo se haya realizado. Para nosotros y nosotras, militantes marxistas, las condiciones de vida de las mujeres son las condiciones generales de vida de oprimidos y explotados en el capitalismo, es decir, así como viven las mujeres, así es la sociedad en que vivimos. Esta herencia teórica que encontramos en textos tan significativos como el Manifiesto Comunista le resultan absolutamente ajenas a activistas feministas que se han formado por fuera de la crítica al capitalismo, pero al mismo tiempo intuyen la potencia política de esta crítica, y por ello de manera defensiva atacan la perspectiva de un feminismo revolucionario.

El trotskismo no tiene responsabilidad alguna sobre las prácticas patriarcales que el stalinismo introdujo en las organizaciones obreras, que de hecho limitaban el programa revolucionario de los viejos partidos comunistas. La verdad es que quienes en nuestro país heredan ese pasado es el Frente Amplio, cuyo mejor ejemplo son todos los casos de violencia patriarcal que se han ventilado en esa organización y que sin duda alguna son un reflejo de las relaciones internas en ese partido.

Pero la estrategia defensiva anti-trotskista llega al punto -ridículo- de incluso exigir que los varones no vayan a las movilizaciones feministas o que no asuman tareas políticas u organizativas en las mismas, lo cual no es otra cosa que una utopía reaccionaria. Nos parece muy bien que las mujeres se organicen, se movilicen y luchen por sus derechos. Pero en sociedades marcadas por el patriarcado, donde de hecho las mujeres son organizadas por varones, no tiene sentido eliminar la presencia de cuadros trotskistas en las movilizaciones o reuniones.

En definitiva, las posiciones que exigen la desaparición o participación mínima y no política de varones en manifestaciones feministas, esconden un interés de fondo: las dirigentes feministas pro burguesas más consolidadas tienen poca formación política frente a los cuadros dirigentes trotskistas y por ello procuran “evitar la competencia”, exigiendo prácticamente que los varones solidarios y feministas se comporten como un muñeco ken en las movilizaciones.

 

Nuestra propuesta.

Creemos que hay compañeras que han tenido posiciones erradas contra OS y el trotskismo en general. Pero estamos en disposición de hablar y llegar a acuerdos mínimos que permitan la consolidación de un movimiento feminista, callejero e independiente que exija todos los derechos de las mujeres. Es por ello que realizamos las siguientes propuestas:

1) Es necesario realizar un Encuentro Nacional de Mujeres, similar al que este año llevaron adelante más de 70 000 mujeres en Argentina, donde se defina por votación directa una orientación política y organizativa, donde participen todas las organizaciones feministas y donde por cada cinco compañeras pueda asistir un varón por organización.

2) Es necesario asumir una campaña internacional por la legalización del aborto en Costa Rica y en todos los lugares de América Latina donde es ilegal.

3) Una campaña de denuncia y piquetes de todos los lugares donde se conozca hay redes de trata o donde las redes de trata son encubiertas, como las estaciones policiales o cortes judiciales.

4) Mantener las movilizaciones continentales de Ni Una Menos, de manera tal que se construya una mesa nacional de realización y coordinación del Ni Una Menos.

 

 

 

 

Economía

10/09/2016 18:56 | Fiscal

EL FEES: por universidades al servicio de la clase trabajadora.

Por: Daniela Jimenez.El FEES tiene que crecer porque las Universidades Públicas son…
Leer más...
21/08/2016 17:52 | Economía | Banco Central | Inflación | Salarios

Comentario Crítico al Programa Macroeconómico

El Programa Macroeconómico es el punto de vista del ente rector de…
Leer más...
07/08/2016 18:41 | Fiscal | Crisis Fiscal | Política Fiscal | Luis Guillermo Solís

Política Fiscal Socialista: ¡es hora de invertir en la clase trabajadora!

Por Daniela Jiménez Al subdesarrollo lo acompaña la deuda, de eso no…
Leer más...

Publicaciones

25/09/2017 00:28 | Publicaciones Socialistas

Publicación Socialista #10

Publicación Socialista #10
Leer más...
06/09/2017 21:29 | Publicaciones Socialistas | FEES

Publicación Socialista #9

Nuestras propuestas para la Asamblea Estudiantil de las 5:00 p.m.
Leer más...