Sábado, 18 de Noviembre de 2017

Nace Organización Socialista.

Domingo, 07 Agosto 2016 16:45

 

Organización Socialista (OS) recién ha sido formada y en estos próximos días presentará sus propuestas políticas para el periodo de lucha nacional, sus fundamentos y sus perspectivas teóricas. Este texto trata sobre los motivos que hacen necesaria una nueva tendencia en la izquierda revolucionaria y dentro del trotskismo en particular.

 

Organización Socialista (OS) recién ha sido formada y en estos próximos días presentará sus propuestas políticas para el periodo de lucha nacional, sus fundamentos y sus perspectivas teóricas. Este texto versa sobre los motivos que hacen necesaria una nueva tendencia en la izquierda revolucionaria y dentro del trotskismo en particular.

1) La caracterización política de un pequeño Estado.

Costa Rica ha sufrido un proceso de transformación en las relaciones política entre sus clases sociales en los últimos quince años. Tales transformaciones políticas son el producto de una transformación económica, misma que ha alterado las relaciones económicas capitalistas establecidas desde el 49.

El primer gobierno de José Figueres tuvo dos rasgos que no han sido aún comprendidos absolutamente en la izquierda costarricense y que determinan el devenir histórico de la segunda mitad del siglo XX.

Estos rasgos son materialmente contradictorios, aunque formalmente coherentes. Figueres por un lado fue un anticomunista cuyo máximo logro fue la desarticulación e ilegalización no sólo del Partido Comunista sino del conjunto de la clase obrera. Un gobierno profundamente anti obrero y desde ese punto de vista profundamente contrarrevolucionario, con rasgos incluso fascistas, como fue la implementación del solidarismo como oposición a las organizaciones sindicales de la clase obrera, mismo cuyo origen está en la Italia fascista.

Pero por otro lado, el gobierno de Figueres también tenía fuertes rasgos republicanos y reformistas, al punto que implementó un desarrollo de fuerzas productivas sin parangón en la historia del país, lo que incrementó sustancialmente el nivel de vida y, a la larga, incluso el nivel cultural de Costa Rica. No hay que olvidar acá que incluso al día de hoy Liberación Nacional es sección costarricense de la Internacional Socialista, la llamada Segunda Internacional.

Este reformismo contrarrevolucionario le dio origen a la Costa Rica de la segunda mitad del siglo pasado y en la medida en que elevó el nivel de vida se mantiene como el referente social de prácticamente todos los partidos políticos del país, incluyendo al Frente Amplio.

El pacto político que dio origen a la Costa Rica del 49, es obviamente, el Pacto de Ochomogo. En dicho encuentro los caudillos, Manuel Mora por el Partido Comunista y José Figueres por Liberación Nacional, pactaron la disolución política del proyecto comunista a cambio de una república con instituciones reformistas relativamente grandes para el tamaño del pequeño país.

Figueres obtuvo una victoria que le permitió organizar a todas las clases propietarias, desde las diminutas hasta las relativamente grandes, en un solo proyecto político republicano, democratico-burgués, anticomunista y profundamente católico, con la clase obrera jugando un rol absolutamente secundario en la vida política del país. La clase obrera resultante de este pacto pagó con su desorganización y despolitización la orientación que el viejo “comunismo a la tica” implementó, a pie puntillas de la orientación que el stalinismo mundial orientaba después del final de la Segunda Guerra.

El pacto fue un desastre pues significó la disolución de la alternativa comunista, no sólo en Costa Rica sino en la región, una desorganización generalizada de la clase obrera que fusil en mano tomó la capital de Costa Rica y estuvo muy cerca de tomar el poder, sino hubiese sido por la orientación también reformista y reaccionaria del Partido Comunista.

Hoy sin embargo este pacto político se ha roto. El día de hoy las clases propietarias están divididas en diversos partidos burgueses y ha habido un cuestionamiento sostenido de la forma que debería tener el Estado por lo menos desde el Combo del ICE, esto es, ha habido un cuestionamiento sostenido de la manera en que las clases sociales todas deben establecer las relaciones entre ellas. No es casualidad que haya sido en este periodo en el que el trotskismo ha desarrollado sus expresiones más agudas en la historia del país y con una perspectiva de crecimiento sostenido.

2) El clima internacional.

El pacto de Figueres se asienta tanto en el resultado de la Segunda Guerra en términos políticos como en el fortísimo desarrollo económico que tuvieron los Estados Unidos de América en la segunda posguerra.

En Costa Rica se repiten de manera desigualmente desarrollada el triunfo relativo del reformismo burgués europeo, del stalinismo contrarevolucionario y el boom económico estadounidense. Esto hace que el proyecto figuerista haya contado con un proceso de crecimiento, desarrollo y muerte excepcional, en la fragmentación desigualmente desarrollada que es la región caribeña de América Latina.

La elevación generalizada en el nivel de vida de los sectores medios implicó una disminución real de la pobreza, mantenida históricamente en márgenes que permitieron la consolidación de una república democrática burguesa por más de sesenta años.

Pero las tres corrientes mundiales que hicieron posible ese pacto han ido de crisis en crisis desde los noventa. Primero el stalinismo, después el reformismo europeo y finalmente la economía estadounidense, en 2008. Particularmente esta última crisis ha hecho que los estados que viven bajo el predominio del capitalismo estadounidense empiecen a dar rasgos de crisis política para el manejo de los asuntos capitalistas de manera “normal”, empezando en Afganistán e Irak, teniendo ejemplos como Venezuela y Bolivia, y finalizando en estados como México u Honduras. Costa Rica es parte de ese mismo proceso, con las peculiaridades del país.

Respecto de la crisis del reformismo, Liberación Nacional ha seguido el camino neoliberalizante de todo el reformismo europeo tipo el Laborismo inglés bajo Blair, el PSOE español o incluso el PASOK griego, al punto que Liberación Nacional es hoy por hoy el principal enemigo asumido para casi todo la izquierda del país (excepto para el Frente Amplio, que negocia con Liberación los proyectos de ley contra los trabajadores del sector público).

La crisis del stalinismo ha tenido como último punto de desarrollo en la región la llana reintroducción del capitalismo en Cuba, que durante décadas fue punto de apoyo tanto para los proyectos stalinizantes como para honestos proyectos revolucionarios, e incluso motivo de simpatía para el trotsksmo de la región. Es que un estado independiente políticamente al imperialismo estadounidense no es un dato menor en el Caribe. Hoy esa revolución política no existe más.

Todos los partidos, sindicatos, etc. han sufrido el huracán de los noventa, al punto que el desarrollo del trotskismo se explica, sin duda alguna, por el hecho de que en Trotsky se encuentra una explicación muy clara respecto de la burocratización de la URSS y las implicaciones políticas y económicas que eso iba a tener, misma que ningún cuadro stalinista podría brindar.

3) La lucha de clases y la izquierda.

La sociedad costarricense sufrió el desgarramiento de las fuerzas políticas internacionales determinantes del siglo XX.

El Combo del ICE en 2000 es el signo del estallido de la antigua sociedad; la lucha contra el TLC en 2007 marcó un agrietamiento más profundo aún en la sociedad, con la particularidad de que la economía norteamericana estalla un año después de la derrota del TLC en el referendo, lo que dinamizó la reaparición de la clase trabajadora de la empresa privada en el escenario político, aunque de manera fragmentaria aún.

La clase trabajadora de empresas del estado, por su lado, ha realizado la experiencia política a partir de consolidar un partido que de una u otra manera ha defendido sus intereses, como es el reformista Frente Amplio, organización heredera del viejo PC y que desde la consolidación de José Merino como figura política de la izquierda, cuenta con un importante apoyo de grandes sectores trabajadores, influencia que pareció dar un salto desde la última elección pero que en la medida en que el FA ha sido aliado inseparable del gobierno más reaccionario de los últimos años, parece que esta influencia se empieza a poner en tela de juicio.

Este espacio ganado no ha sido bien utilizado por el reformismo, al punto que su apoyo la agenda de ataque a la clase trabajadora del gobierno, cuenta con el voto del FA. Este tipo de votos desmoralizan a quienes votaron al FA. Y si a esto se le suma las constantes denuncias de casos de acoso sexual, reflejando el carácter demasiado patriarcal de la dirección del FA, pues tenemos que el estrecho aprovechamiento que el FA ha dado a sus curules se reducen a modificar algunos detalles del capitalismo costarricense, no a instaurar un escenario político diferente, donde la clase obrera independiente podría jugar un rol determinante en la vida política del país.

El trotskismo, por su lado, desde el 2000 ha ido desarrollando un conjunto de cuadros que ya hoy cuentan con diversas experiencias de lucha, estudiantiles, sindicales, democráticas, políticas, etc. Sin embargo, ninguna de las corrientes es hegemónica debido a dos motivos generales: los errores cometidos por la joven generación y el sectarismo con que ha intentado resolver esos errores. Respecto de la vieja generación de trotskistas, no nos queda más remedio que señalar la extraordinaria incapacidad para construir que han demostrado a lo largo de más de 30 años.

En medio de toda la reconfiguración de las clases sociales, el trotskismo se ha visto como una salida política para unas cuantas decenas de militantes, lo que ha permitido, a pesar de los errores señalados arriba, un crecimiento relativamente estable de conjunto.

Sin embargo, este desarrollo tampoco ha estado combinado con la “internacionalización” de la perspectiva militante, pues las tendencias internacionales que con mayor presencia intervienen en Costa Rica (la LIT y SoB) son corrientes que tienden a reflejar más particularidades nacionales de otros estados que realmente lo más avanzado de la lucha de clases en el mundo, lo que implica una deformación política cuando de internacionalismo real se trata.

Particularmente, la LIT ha tendido a quedar muy a la derecha en el espacio político en varios importantes acontecimientos de la lucha de clases al punto que sus valoraciones resultan mecanicistas. No cualquier movilización contra cualquier gobierno se ha traducido en una posición revolucionaria o socialista. Esta abstracción de los fines políticos de las movilizaciones no es un tema menor, al punto que los compañeros recién sufrieron una importante ruptura en su principal organización y está por verse el rumbo que tomará la LIT como tal.

SoB, por otro lado, es una corriente mucho más teórica y con preocupaciones más universales. Sin embargo adopta una táctica de construcción que es demasiado defensiva, al punto que casi todas sus posiciones están hechas desde el ángulo de evitar situaciones que implican un peligro organizativo, lo que les da un matiz sectario o diletante, mucho más marcado en Costa Rica, por lo demás. Es indiscutible, por otro lado, que mucha de nuestra formación se la debemos a estos compañeros y les estamos agradecidos por ello.

Es importante aclarar, en todo caso, que como era de esperar la aparición de la clase obrera industrial de la manera incipiente en que lo ha hecho, ha estado vinculado a la maduración del trotskismo, un hecho que permite ver el futuro con optimismo.

Todo lo anterior justifica la necesidad de una nueva tendencia internacionalista en Costa Rica, que OS pretende encarnar, para construir la corriente más universal, la que refleje mejor la lucha de clases en el mundo, que rompa con la enfermedad infantil sectarismo, que tenga la capacidad de ofrecer el trotskismo a sectores mucho más amplios de los que ha tenido hasta ahora, particularmente a la clase obrera de la empresa privada.

Invitamos a quienes nos leen a que nos acompañen en nuestras campañas, que contribuyan en nuestra página, y que nos apoyen en nuestro camino electoral, tanto estudiantil como nacional, desde la cual podamos impulsar una agenda de transformación política y social que permita avanzar en la preparación de un partido revolucionario y una clase trabajadora suficientemente madura para asumir la tarea histórica que cierne sobre ella: formar un gobierno y llevar esta sociedad al socialismo.

 

 

 

Economía

10/09/2016 18:56 | Fiscal

EL FEES: por universidades al servicio de la clase trabajadora.

Por: Daniela Jimenez.El FEES tiene que crecer porque las Universidades Públicas son…
Leer más...
21/08/2016 17:52 | Economía | Banco Central | Inflación | Salarios

Comentario Crítico al Programa Macroeconómico

El Programa Macroeconómico es el punto de vista del ente rector de…
Leer más...
07/08/2016 18:41 | Fiscal | Crisis Fiscal | Política Fiscal | Luis Guillermo Solís

Política Fiscal Socialista: ¡es hora de invertir en la clase trabajadora!

Por Daniela Jiménez Al subdesarrollo lo acompaña la deuda, de eso no…
Leer más...

Publicaciones

25/09/2017 00:28 | Publicaciones Socialistas

Publicación Socialista #10

Publicación Socialista #10
Leer más...
06/09/2017 21:29 | Publicaciones Socialistas | FEES

Publicación Socialista #9

Nuestras propuestas para la Asamblea Estudiantil de las 5:00 p.m.
Leer más...