Martes, 21 de Noviembre de 2017

Comentario Crítico al Programa Macroeconómico

Domingo, 21 Agosto 2016 17:52

El Programa Macroeconómico es el punto de vista del ente rector de la política económica costarricense, por lo que hacer análisis de dicho programa resulta de especial importancia para la izquierda.

Por: Aurora Oreamuno

 

El programa Macroeconómico 2016-2017 es una imagen de la economía costarricense durante 2015 donde el Banco Central de Costa Rica (BCCR) evalúa las variables macroeconómicas más importantes y hace un pronóstico de cómo se comportarán dichos indicadores en el futuro. Es el punto de vista del ente rector de la política económica costarricense, por lo que hacer análisis de dicha imagen resulta de especial importancia para la izquierda. En esta nota nos ocuparemos de la inflación, el empleo, la Formación Bruta de Capital Fijo (FBKF) y el déficit fiscal.

Algo que encontraremos como determinante de la situación económica de Costa Rica en todo momento es que somos una economía dependiente de nuestros principales socios comerciales, por lo que nuestras variables serán sensibles a volatilidades en ésos mercados, en especial el mercado de los Estados Unidos, y a los cambios en los precios internacionales de las materias primas.

En ese sentido el Banco Central señala condiciones internacionales como menores flujos comerciales, caídas en los precios de los insumos e incertidumbre frente al incremento en la tasa de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (por excesos de liquidez1), que afectaría la cotización de  bonos en mercados secundarios(BCCR, 2016, pág. 8).

La incertidumbre, la volatilidad en los precios, y las bajas en flujos comerciales, implican un crecimiento menos acelerado de la economía mundial y por tanto condiciones adversas para nuestra pequeña economía. Veamos.

 

Inflación

El BCCR se impone metas de inflación que corresponden a dos objetivos particulares. En primer lugar mantener niveles parecidos a la inflación de nuestros socios comerciales a fin de garantizar estabilidad y certeza en la planificación del gasto y en segundo lugar que las expectativas inflacionarias se mantengan en un rango definido por ésta institución, lo que medirá niveles de confianza en el BCCR.

Empezamos por el segundo:

 

Gráfico 1: Inflación general y Expectativas

 

 

Como se observa en el gráfico 1, tomado del Programa Macroeconómico 2016-2017, las expectativas antes que la inflación se mantienen en el rango establecido por el Banco Central. Las expectativas de inflación consisten en un indicador que mide lo que la gente espera en promedio del comportamiento inflacionario.

Pero pasa que el BCCR no cuenta con medidas de las expectativas del grueso de la clase trabajadora (lo que opinan y experimentan en sus finanzas personales) por lo que no existe certidumbre alguna sobre la percepción real de los principales agentes de la economía. Es decir, si las expectativas inflacionarias calculadas que vemos en el gráfico 1 (lo que un puño de académicos y empresarios opinan sobre el comportamiento de un índice) se mantienen en el rango establecido por el BCCR, reciban pues una palmada en la espalda, pero no podemos decir que ello refleje confianza de la clase trabajadora en la gestión del BCCR ni de ninguna institución del Estado.

Con respecto al comportamiento de la inflación calculada en Costa Rica ésta ha sido negativa. Pero según el Banco Central la inflación mundial se ha mantenido baja, más no negativa, para el periodo en cuestión y los anteriores.

Como era previsible, la reducción en los precios internacionales de materias primas afectó negativamente a economías productoras de estos bienes, entre ellas algunas latinoamericanas, donde las fuerzas del mercado provocaron depreciaciones de sus monedas, a pesar de los esfuerzos, en algunos casos, por moderar el choque cambiario e inflacionario. (BCCR, 2016, pág. 8)

La inflación negativa en Costa Rica durante los últimos periodos corresponde a un efecto de los precios de las materias primas y no a la injerencia del BCCR. Según la prensa de la burguesía la inflación es negativa porque los precios bajan pero lo que hay es una nula correspondencia entre lo que dicen estos medios y lo que ocurre en la cotidianeidad de la clase trabajadora.

Cuando los administradores del Estado dicen que no se subirán los salarios porque la inflación es negativa, hay que responder que no hay una relación necesaria entre bajo ceros inflacionarios y el poder adquisitivo, es decir: la cantidad de bienes y servicios que podemos adquirir con un ingreso determinado, particularmente en un país donde el costo de la vida es escandalosamente alto.

En el Programa Macroeconómico no se discute la metodología de cálculo que deviene en una inflación tan apartada de la realidad, que consisten en una única canasta básica, estandarizada para toda la población, que no contempla ni por asomo diferencias de consumo entre clases sociales. Por lo anterior que dicho indicador baje del cero es una gran mentira y una bofetada a toda la clase trabajadora, que perfectamente puede estar consumiendo menos, por motivos que veremos adelante.

 

Formación Bruta de Capital Fijo (FBKF)

En general el crecimiento de la producción es desacelerado (crece cada vez menos) con bajas en la producción agrícola por el fenómeno Niño y mayor dinamismo en los sectores servicios y financiero, resultado de bajas en la demanda externa y alzas en la demanda interna; es decir, mayores niveles de consumo de bienes finales y menor consumo de materias primas.

Es importante marcar la nota 26 del Programa Macroeconómico, que dice:

El valor de las exportaciones de bienes bajó 13,6% en el primer semestre y 10,4% en el segundo. Estados Unidos continúa como principal comprador. El mercado asiático perdió importancia relativa (coherente con la venta de productos electrónicos y procesadores) y las exportaciones a Centroamérica y Panamá mejoraron (textiles, hierro y acero). (pág. 15)

Cuando vamos al dato de Formación bruta de capital fijo (FBKF) se ve que el crecimiento es engañoso:

La formación bruta de capital fijo creció 8,8% (4,5% en el 2014), ante la mayor inversión en equipo para transporte y de maquinaria industrial, 8,8% (5,1% en el 2014). La inversión en nuevas construcciones se aceleró, especialmente por el aumento de 6,5% en obras públicas (-3,5% el año previo), consecuencia, entre otros, del inicio de la construcción de la Terminal de Contenedores de Moín, proyectos de mejora y abastecimiento de acueductos para la distribución de agua potable y el alcantarillado sanitario y obras de infraestructura vial; en tanto la inversión privada en nuevas construcciones creció 7,6% (7,1% en el 2014). (pág. 15)

¿Por qué es engañoso? Porque el crecimiento tiene que ver con obras concesionadas que sólo al largo plazo generan ganancias para el país, y a veces no las generan en términos reales. La FBKF es la suma de bienes que producen bienes, pero no tenemos acceso a un dato que muestre en qué medida se trata de capital privado o estatal y topamos también ante una incapacidad del Estado por producir sus propios bienes que produzcan otros bienes.

Cualquier aumento en tal indicador implica mayor potencial productivo, pero cuando éste es mayoritariamente privado también implica que la riqueza (pública y privada) se acumula en manos de los empresarios y que los trabajadores son cada vez más (y mejor) explotados. Y cuando el estado concesiona obra sucede esto mismo ¡pero con fondos del Estado!

 

Empleo

Al tercer trimestre del 2015 la tasa neta de participación fue 61%, lo que significó una caída en la participación laboral de 1,7% en relación con el mismo periodo del año anterior. Ello fue producto de la reducción en la población económicamente activa (PEA), tanto en cantidad de personas desocupadas como ocupadas; en consecuencia, la cantidad de personas inactivas aumento. (…) De la reducción en la PEA, la mayoría corresponde a personas desocupadas. Esta disminución en la oferta de trabajo supero la disminución en la tasa de ocupación y explico la menor tasa de desempleo, que alcanzo 9,2% (10% en III-2014 y 9,5% en II-2015). (pág. 16)

Esto quiere decir que si el desempleo se redujo no es porque trabajadores desempleados consiguieron trabajo, sino que tanto desempleados y empleados dejaron de buscar trabajo o lo perdieron y no buscaron más; es decir, el tamaño de la clase trabajadora se redujo. Lo cual no es buena notica, solo implica menos relevo generacional que permita sostener el sistema de pensiones, aunado a un crecimiento de la precariedad laboral. ¿En qué mediada lo uno o lo otro? De nuevo, no se sabe porque no se mide.

Veamos un ejemplo muy simple que ilustra esta situación: una mujer en una zona donde no hay trabajo para las mujeres, se cansa de buscar empleo y decide dedicarse a labores domésticas en su casa y las de sus vecinos sin estar asegurada, hacer pan para vender, prostituirse, o lo que sea que le genere algún ingreso que mejore la situación de estar desocupada y no percibir ingreso alguno; esta mujer deja de ser considerada por las estadísticas como desempleada, deja de formar parte de la Población Económicamente Activa (PEA), cuando en los hechos no ha dejado de trabajar2 y solo se precariza.

Un ejemplo muy real que se puede extender a otras poblaciones en distintos niveles, implica no solo un sesgo en la medición, sino una ausencia de políticas públicas que fomenten el empleo y nula preocupación académica por el tema.

Podemos estar ante un problema, que en ocasiones ha señalado el BCCR, de poco reacomodo o ajuste de la oferta laboral a la demanda de fuerza de trabajo que hacen las empresas (en términos de cualidades y niveles de capacitación), ante lo cual nos preguntamos ¿Por qué en lugar de acomodarnos a las necesidades de las empresas no planificamos un crecimiento industrial que traiga consigo el desarrollo económico del país, mejoras en las condiciones de vida y acceso universal a la educación? Y estas preguntas las haríamos al BCCR o al Gobierno del PAC, pero sabemos que no es una preocupación que se refleje en sus informes o agendas políticas.

Topamos con una realidad de precarización laboral generalizada que se profundiza cada vez más. Prueba de ello es el comportamiento oscilante del desempleo, es más dinámico (crece y decrece en el corto plazo) en lugar de ser unidireccional y estable. La clase trabajadora pasa del desempleo al empleo, o del desempleo a la inactividad, y viceversa. La clase trabajadora se deteriora conforme se deteriora su capacidad organizativa, y esto se refleja en la inestabilidad laboral y en el crecimiento del promedio de las horas trabajadas.

 

Déficit Fiscal

En cuanto a las finanzas públicas el año se caracterizó por un déficit sostenido, establecido por el desajuste entre los ingresos y los gastos y profundizado por el incremento de los intereses de la deuda externa:

Las estimaciones para el 2015 del déficit financiero acumulado del Sector Publico Global Reducido (SPGR) lo ubican en 5,6% del PIB, superior en 0,3 p.p. al registrado el año previo. Lo anterior estaría asociado, básicamente, al deterioro en las finanzas del Gobierno Central, pues los otros componentes del SPG no tendrían variaciones significativas en términos del PIB. (…) En particular, para el Gobierno Central se estima un déficit financiero equivalente a 5,9% del PIB impulsado, en buena medida, por el gasto en intereses, toda vez que el resultado primario mostraría una mejora equivalente a 0,2 p.p. del PIB. (pág. 21)

 

O sea el déficit aumenta, incluso a pesar del incremento en la recaudación tributaria (pág. 21); lo que significa que cobrar mejor sin cobrar a las empresas que tienen exenciones ni dejar de pedir prestado, solo aumenta la desproporción entre gastos e ingresos. Mientras el déficit se incrementa o se mantiene, crece la deuda y decrece el tamaño de la clase trabajadora, la única capaz de producir y de generar riqueza.

 

Esta crítica es importante para que la conciencia de trabajadores y trabajadoras avance sobre su papel en la economía costarricense, el cual es determinante y determinado por fuerzas ajenas mientras no seamos capaces de organizarnos para defender nuestros intereses, no solo en el ámbito sindical, sino también en el político, que es donde se toman las decisiones económicas. Para esto es que hemos fundado Organización Socialista.

 

1 Cantidad de billetes y monedas que circula en la economía.

2 Fuera del ejemplo, en OS no consideramos que la prostitución sea un trabajo, o que implique la venta de Fuerza de Trabajo; es una forma de explotación que conlleva en el acto violencia sexual.

 

Publicaciones

25/09/2017 00:28 | Publicaciones Socialistas

Publicación Socialista #10

Publicación Socialista #10
Leer más...
06/09/2017 21:29 | Publicaciones Socialistas | FEES

Publicación Socialista #9

Nuestras propuestas para la Asamblea Estudiantil de las 5:00 p.m.
Leer más...